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Siembra de cultivos de invierno. Tratamiento de semillas previo a la siembra.

Siembra de cultivos de invierno. Tratamiento de semillas previo a la siembra.

14 de septiembre de 202633

El tratamiento de semillas antes de la siembra en cultivos de invierno como herramienta de gestión de la humedad y la energía germinativa: protección frente a las lluvias provocadoras y formación de una emergencia homogénea

La siembra de cereales de invierno sienta las bases de la futura cosecha, y uno de los pasos más importantes en esa base es el tratamiento de semillas antes de la siembra. El tratamiento de semillas se asocia tradicionalmente sobre todo con la protección frente a un conjunto de patógenos: agentes fúngicos, bacterianos y plagas que se propagan a través del material de siembra y del suelo. Sin embargo, los tratamientos de semillas modernos, especialmente combinados con componentes biológicos y micronutrientes, cumplen una gama de funciones mucho más amplia, que influyen directamente en la fisiología de la germinación y en la resistencia de las plántulas a factores abióticos desfavorables. Un aspecto clave de este tratamiento es la gestión del régimen hídrico de la semilla en el suelo y la protección frente a la denominada humedad «provocadora».

Energía germinativa y emergencia en campo: el fundamento fisiológico de la cosecha

Los valores de energía germinativa y de poder germinativo de laboratorio, determinados en condiciones óptimas, no siempre coinciden con la emergencia real en campo. En condiciones de campo, la semilla se enfrenta a un conjunto de factores de estrés: falta de humedad, cambios bruscos de temperatura, resistencia mecánica de la costra del suelo y ataque de patógenos del suelo. La densidad de plantas en el cultivo depende no solo de la dosis de siembra aplicada, sino también del poder germinativo real y de la energía germinativa de las semillas. Cuanto más altos sean estos valores, mayor será el número de plantas establecidas por unidad de superficie, y antes alcanzarán la fase de ahijado.

La combinación de tratamientos de semillas con bioproductos y microfertilizantes influye positivamente en la energía germinativa y en el poder germinativo en la práctica agrícola. Esto se debe, por un lado, a la estimulación del desarrollo radicular y de los procesos fisiológicos en la semilla y la plántula, y por otro, a la reducción de la infección de las semillas gracias al tratamiento, especialmente en condiciones de campo. Los estudios muestran, por ejemplo, que la aplicación de tratamientos combinados permite aumentar el poder germinativo de la semilla de cebada de invierno hasta el 94%, además de mejorar la energía germinativa y el vigor de las plántulas.

Humedad provocadora: una amenaza oculta para la siembra de invierno

El término «humedad provocadora» describe una situación en la que la semilla sembrada en el suelo recibe una pequeña cantidad de precipitación, suficiente para activar la germinación, pero insuficiente para completarla plenamente y permitir el enraizamiento de la plántula. La semilla se hincha y comienza a crecer, pero, al no recibir un aporte de humedad adicional, entra en un estado de estrés osmótico. Como resultado, la plántula muere por desecación o queda debilitada, incapaz de formar un sistema radicular fuerte, lo que reduce de forma crítica las probabilidades de una invernada exitosa y de la productividad posterior.

Este problema resulta especialmente grave en regiones con un régimen de humedad inestable en otoño, donde las lluvias escasas van seguidas de largos períodos secos. La siembra de invierno se ve cada vez más acompañada de un déficit hídrico considerable y temperaturas del aire elevadas, por lo que resulta decisiva una estrategia de preparación de la semilla basada en el uso de complejos protectores y estimulantes eficaces.

Mecanismo de protección: formación de una cubierta semipermeable

Una de las soluciones tecnológicas más eficaces para proteger la semilla frente a la humedad provocadora consiste en aplicar sobre su superficie recubrimientos poliméricos o de parafina-cera especiales, presentes en los tratamientos de semillas modernos. Este recubrimiento actúa como regulador del régimen hídrico: en lugar de bloquear por completo el acceso de agua a la semilla, lo restringe y lo dosifica, evitando la hinchazón y la germinación prematuras cuando la humedad del suelo es insuficiente.

El producto aplicado a la semilla forma una cubierta protectora capaz de proteger la semilla en el suelo frente a la humedad provocadora y otras condiciones desfavorables durante hasta dos meses, preservando al mismo tiempo el poder germinativo y la energía germinativa del lote de semilla. Estudios sobre recubrimientos hidrófobos a base de sistemas de parafina-cera muestran resultados similares: dicho recubrimiento protege la semilla de la pérdida de humedad, regula el momento de la germinación, favorece la conservación de las reservas de nutrientes acumuladas, refuerza el crecimiento y desarrollo de la planta y, en última instancia, aumenta el rendimiento del grano.

Cuando llegan condiciones favorables —lluvias abundantes que aportan una humectación suficiente y estable de la capa de siembra—, la cubierta protectora se degrada gradualmente o se vuelve permeable, y la semilla recibe la señal para una germinación uniforme y sincronizada. De este modo, la planta evita la «trampa» de la humedad provocadora y arranca en el momento óptimo, cuando las probabilidades de supervivencia y de formar una plántula vigorosa son máximas.

Foliart Riza: un enfoque integral del tratamiento previo a la siembra

Para implementar la estrategia de protección de la semilla frente a la humedad provocadora y de estimulación de la energía germinativa se ha desarrollado un producto específico, Foliart Riza. A diferencia de los tratamientos de semillas tradicionales, orientados exclusivamente a la protección fungicida o insecticida, Foliart Riza es un complejo multifuncional que resuelve varias tareas a la vez.

Funciones clave del producto:

  1. Formación de una cubierta protectora. Al aplicarse sobre la semilla, el producto crea una fina película polimérica que regula el acceso de humedad al embrión. Con precipitaciones escasas, la cubierta restringe la entrada de agua, evitando que la semilla inicie la germinación de forma prematura y se seque posteriormente. Cuando llegan precipitaciones abundantes que garantizan una humectación estable, la película se vuelve permeable, y la semilla recibe la señal para una germinación uniforme.

  2. Aumento de la energía germinativa. Los componentes fisiológicamente activos presentes en el producto estimulan los procesos metabólicos del embrión, activan la síntesis de enzimas hidrolíticas que degradan las reservas del endospermo y aceleran la formación de la radícula y el brote. Esto se traduce no solo en un mayor porcentaje de germinación, sino también en una emergencia más rápida y uniforme.

  3. Acción adaptógena y antiestrés. El producto contribuye a aumentar la resistencia de las plántulas frente a factores ambientales desfavorables —cambios de temperatura, déficit de humedad, resistencia mecánica del suelo—. Las plantas tratadas forman un sistema radicular más fuerte y están mejor preparadas para las condiciones de la invernada.

Tecnología de aplicación

El tratamiento de la semilla con Foliart Riza se realiza con antelación o inmediatamente antes de la siembra, empleando el equipo estándar de tratamiento de semillas. Es importante garantizar una cobertura uniforme de toda la superficie de la semilla, lo que asegura el funcionamiento fiable de la cubierta protectora.

La aplicación de esta técnica resulta especialmente pertinente en las siguientes situaciones:

  • Siembra en condiciones de humedad inestable o con un déficit de precipitaciones previsto.

  • Uso de lotes de semilla con energía germinativa o poder germinativo reducidos.

  • Fechas de siembra tempranas, cuando el riesgo de un retorno a condiciones secas es más alto.

Conclusión

El tratamiento previo a la siembra de la semilla de cultivos de invierno con Foliart Riza no es simplemente una protección frente a patógenos, sino una gestión integral de las condiciones de partida del desarrollo de la planta. La cubierta protectora regulable que se forma sobre la superficie de la semilla evita la germinación prematura provocada por la humedad provocadora y mantiene la viabilidad de la semilla hasta la llegada de condiciones favorables. La estimulación de la energía germinativa y las propiedades adaptógenas del producto permiten obtener una emergencia uniforme y homogénea, con un sistema radicular fuerte, sentando así las bases para una invernada exitosa y una cosecha abundante de cereales de invierno.